Del reconocimiento a la implementación: compromisos para avanzar los derechos de las Mujeres Indígenas

Nueva York, 9 de septiembre de 2026. La primera conmemoración global del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas en las Naciones Unidas reunió a lideresas indígenas, Estados y organismos internacionales y dejó compromisos concretos en torno a la implementación de derechos, la participación con poder de decisión, el financiamiento directo y la rendición de cuentas.

El  Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI) en alianza con  Onu Mujeres, las Misiones Permanentes de México y Canadá, conmemoraron y dialogaron hacerca del  reconocimiento  global del Día Internacional por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2025 y cómo avanzar enhacer efectivos los Derechos individuales y Colectivos de las Mujeres Indigenas.

Para FIMI, la conmemoración representa una conquista colectiva alcanzada después de décadas de organización e incidencia de las Mujeres Indígenas. Pero también abre una nueva responsabilidad política: pasar del reconocimiento internacional a la implementación efectiva de sus derechos individuales y colectivos.

Las Mujeres Indígenas: actoras políticas que han transformado el sistema

Las voces de las propias Mujeres Indígenas recordaron que este reconocimiento no inaugura su liderazgo.

La Dra. Rosalie González, de la Red Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMIA), afirmó:

“No hemos simplemente participado en estos mecanismos. Hemos ayudado a transformarlos.”

Las Mujeres Indígenas han construido organizaciones y redes, defendido sus territorios, llevado sus demandas a los mecanismos internacionales e incidido en instrumentos como la Recomendación General No. 39 (RG39) del Comité CEDAW sobre los derechos de las Mujeres y Niñas Indígenas.

Patricia Torres, Coordinadora Continental de ECMIA, señaló el desafío que sigue:

“La próxima frontera de nuestro liderazgo es transformar este reconocimiento que hemos alcanzado en el ejercicio pleno y efectivo de nuestros derechos.”

Esto supone pasar de la presencia a la participación con poder real de decisión, garantizar la protección de las defensoras y reconocer los sistemas propios de justicia y gobernanza, además de asegurar financiamiento directo, flexible y sostenible para las organizaciones de Mujeres Indígenas.

De la participación al poder de decisión

Esta demanda encontró eco en los compromisos expresados por los Estados.

México recordó que los derechos de las Mujeres Indígenas “no son una concesión; no son un favor”, reafirmando la obligación de los Estados de garantizarlos.

Australia sostuvo que:

“Se logran resultados más sostenibles cuando los Pueblos Indígenas son socios en la toma de decisiones, en lugar de ser sujetos de ellas.”

Dinamarca reforzó esta posición:

“Las Mujeres y Niñas Indígenas no deben ser simplemente objeto de las decisiones. Deben tener voz, un lugar en la mesa y el poder para dar forma a esas decisiones.”

Para FIMI, esta convergencia establece un principio fundamental: participar no significa únicamente estar presente o ser consultadas. Significa poder incidir en el diseño, implementación, seguimiento y evaluación de las decisiones que afectan nuestras vidas, pueblos y territorios.

Financiamiento directo: una cuestión de poder

La necesidad de financiar el liderazgo que las Mujeres Indígenas ya ejercen fue otro de los mensajes centrales del encuentro.

Desde African Indigenous Women’s Network se recordó:

“Las Mujeres Indígenas siempre han liderado. El liderazgo ya existe.”

UN Women asumió un compromiso en la misma dirección al señalar la necesidad de invertir en ese liderazgo y garantizar “financiamiento directo, flexible y culturalmente apropiado para las organizaciones de Mujeres Indígenas.”

Para FIMI, el financiamiento directo no es solamente una cuestión de recursos. Es una cuestión de poder, autonomía y libre determinación. Sin organizaciones indígenas fuertes y financiadas de manera sostenible, la participación política difícilmente puede traducirse en capacidad real de decisión.

RG39: de la norma a la implementación

Uno de los anuncios políticos más relevantes de la jornada estuvo relacionado con la implementación de la Recomendación General No. 39.

Adriana Quiñones, Jefa de la Sección de Derechos Humanos y No Discriminación de UN Women, anunció:

“Hemos establecido un plan para la implementación efectiva de la Recomendación General 39 de CEDAW, en alianza con FIMI y otras organizaciones de Mujeres Indígenas.”

Y agregó un componente clave:

“Estaremos reportando sobre la implementación.”

Para FIMI, este compromiso debe marcar el paso hacia una nueva etapa. Implementar la RG39 significa traducir sus estándares en leyes, políticas públicas, presupuestos, mecanismos de justicia y protección y resultados concretos en los territorios, con la participación plena de las Mujeres Indígenas.

La responsabilidad política puede resumirse en una frase expresada durante la jornada por UN Women para las Américas y el Caribe:

“Pasemos de los compromisos a la práctica, de las políticas a los presupuestos y de los presupuestos a cambios concretos en la vida de las Mujeres y Niñas Indígenas.”

FIMI: de las palabras a compromisos verificables

Al cierre del encuentro, Teresa Zapeta, Directora Ejecutiva de FIMI, llevó esta discusión al terreno de las decisiones políticas:

“Invitamos a que este día sea una oportunidad para reafirmar este compromiso, pero también para convertirlo en programas, presupuestos y financiamiento.”

Las declaraciones realizadas durante esta primera conmemoración establecen una base sobre la cual será necesario dar seguimiento.

Desde FIMI llamamos a los Estados, al sistema de Naciones Unidas, a la cooperación internacional, a la filantropía y a nuestros aliados a avanzar en cinco compromisos verificables:

Poder de decisión: garantizar la participación plena y efectiva de las Mujeres Indígenas en las decisiones que afectan sus vidas, pueblos y territorios.

Implementación de la RG39: traducir sus estándares en legislación, políticas, presupuestos y resultados concretos.

Financiamiento directo: incrementar recursos directos, flexibles y sostenibles para organizaciones y fondos liderados por Mujeres Indígenas.

Justicia y protección: garantizar acceso a la justicia, protección de las defensoras, reparación y garantías de no repetición.

Rendición de cuentas: hacer visible qué compromisos se implementan, qué recursos se asignan y qué resultados producen.

La primera conmemoración global del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas deja así una responsabilidad compartida.

El reconocimiento no puede ser el punto de llegada.

Las Mujeres Indígenas siempre han liderado. Ahora corresponde garantizar que ese liderazgo cuente con derechos, poder, recursos y condiciones para decidir.

Del reconocimiento a la implementación. De los compromisos a los presupuestos. De la participación al poder de decisión. De las palabras a la rendición de cuentas.

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